Hoja de servicios de Salvador Arizón Mejías

 

Por Fernando Sígler (Historiador)

 

 

 
 

Una de las cuatro columnas que protagonizaron la operación de ocupación militar del valle de La Sauceda en el otoño de 1936 fue la que mandaba Salvador Arizón Mejías, en aquella época comandante militar de Jerez de la Frontera. Para documentar la trayectoria de este mando castrense golpista del arma de Caballería, los investigadores interesados cuentan en el Archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda con una copia reprografiada de la hoja de servicios de este personaje, perteneciente a la aristocracia con el título de marqués de Casa Arizón. El documento original se custodia en el Archivo General Militar de Segovia.

En este expediente figuran la relación de sus “méritos” desde 1901 hasta 1948, las guarniciones, campañas y acciones de guerra en las que participó de 1908 a 1948 y las comisiones que desempeñó de 1922 a 1945.

En esta hoja de servicios se documenta el papel de Salvador Arizón Mejías en el golpe militar contra la República. En las vísperas de la sublevación, el 22 de enero de 1936, le había sido asignado el mando del Depósito de Recría y Doma de Jerez, del que tomó posesión el 3 de marzo. También le fue encomendada la comandancia militar de esta plaza y por una orden circular del 7 de febrero había sido ascendido a comandante de Cabellería por antigüedad, con efecto desde el 21 de enero anterior.

Sobre su actuación en el valle de La Sauceda dice el documento: “El 31 de octubre, por orden del excmo gobernador militar de Cádiz, tomó el mando de la columna que ha de operar sobre la Sauceda de Cortes para ocupar el Puerto de Galis, enlazando en dicho punto con tres columnas que salieron  de Jimena de la Frontera, Alcalá y Ubrique, quedando cumplida la misión después de vencer la resistencia del enemigo, con el que sostuvo fuego y al que se le cogió dos camiones, un coche ligero, ganado caballar, vacuno, cabrío y de cerda en gran cantidad, presentándose numerosas familias que permanecían escondidas en los montes”.

La hoja de servicios continúa detallando la actuación de este militar golpista en la ocupación del último reducto de resistencia republicana de la zona limítrofe entre las provincias de Cádiz y Málaga.

 

Un documento del siglo XVIII sobre el pleito de La Sauceda

Por Fernando Sígler (Historiador)

En la sección de documentación reprografiada del Archivo de la Casa de la Memoria figura la reproducción digitalizada de varios legajos cuyos originales se custodian en el Archivo de la Chancillería de Granada y en los que se hace referencia a La Sauceda. En este artículo destacamos uno de esos documentos, que está datado en el año 1723. Se trata de una instancia dirigida por un representante de la ciudad de Jerez de la Frontera al presidente de la Audiencia de Granada en el que solicita que se le expida un certificado sobre la situación en la que se encontraba desde el siglo anterior el pleito que sobre el dominio del término de La Sauceda dirimìan entonces la ciudad de Ronda y la villa de Alcalá de los Gazules. Este testimonio lo necesitaba el solicitante para aportar una prueba en otro pleito que en el año 1723 mantenía la ciudad de Jerez con el Duque de Arcos sobre el control del mismo término de La Sauceda.

Hay que recordar que este territorio fue objeto de disputa durante siglos, desde su ocupación por las tropas castellanas a finales del siglo XV. El dominio de este espacio, de gran riqueza forestal y pecuaria, se dirimió en diversos pleitos simultáneos entre las ciudades de Ronda y Jerez, la villa de Alcalá de los Gazules y el Duque de Arcos y sus villas de la Serranía de Villaluenga.

El texto de este manuscrito, que está encabezado con un sello impreso de 1723, es el siguiente1:

“Marcos García de la Cuesta, en nombre del Concejo, Justicia y Regimiento de la ciudad de Xerez de la Frontera, en el pleito con el Duque de Arcos del vuestro Consejo de Estado y sus villas de la Serranía de Villaluenga, digo que para presentar en el en prueba de lo por mi parte alegado en su último pedimento necesito que por don Juan García Pretel, vuestro secretario de Cámara y del Real Acuerdo, en cuyo oficio pasa el procedimiento, que por el año pasado de 1617 se trataba en esta corte entre la ciudad de Ronda y la villa de Alcalá de los Gazules, sobre el sitio y término de la Sauzeda, dé a mi parte testimonio de como es cierto haberse comenzando a seguir y quedando pendiente desde entonces el expresado pleito, y en relación asimismo del estado en que constare haber quedado en el mencionado año.

A V.A. pido y suplico mande que (...) se dé a mi parte testimonio en (...) forma (…) que haga fe, que desde luego lo presento con el juramento necesario, y pido justicia”.

[Rúbicas: Cuesta / Juan Pizarro de Medina].


Este manuscrito forma parte de un legajo cuyo contenido permite conocer los argumentos que en siglos anteriores expusieron las partes en litigio para reclamar la posesión del territorio de La Sauceda. Esta documentación es útil, pues, para rastrear los antecedentes históricos de este espacio geográfico, que a comienzos del segundo tercio del siglo XX fue escenario de un episodio de represión protagonizado por los sublevados contra el régimen constitucional de la Segunda República. En el Archivo de la Casa de la Memoria está digitalizado este legajo, a disposición de los investigadores interesados en adentrarse en los tiempos más remotos del Valle de La Sauceda.

Archivo de la Chancillería de Granada, Leg 2346, pieza 8.

Represalia de las autoridades franquistas contra vecinos de Cortes: la incautación de bienes
 
 
Relación de expedientados.
Relación de expedientados.


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or Fernando Sígler (Historiador)

Entre los materiales reprografiados que nutren los fondos del archivo histórico de la Casa de la Memoria La Sauceda, de Jimena de la Frontera, figuran diversos documentos producidos en 1937 por la Comandancia Militar de Ronda, relativos a los expedientes de incautación de bienes a los que fueron sometidos numerosos vecinos de Cortes de la Frontera (Málaga) por las autoridades franquistas1. Hay que recordar que el valle de La Sauceda se enclava en el término municipal de dicha villa. El relato de los hechos que se derivan de estos documentos es el siguiente.

El 26 de junio de 1937, el capitán juez permanente de Ronda Juan Rodríguez Macías confeccionó una relación de 127 vecinos de Cortes de la Frontera que figuraban expedientados por incautación de bienes de su propiedad “al haber huido de dicho pueblo a la entrada de las fuerzas del Glorioso Ejército Nacional” –según expresaba el documento–. Estos nombres debían ser publicados en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga, de acuerdo con lo que había dispuesto el general del Ejército del Sur sublevado, Gonzalo Queipo de Llano, en un bando del 5 de noviembre de 1936.

Este listado se hizo llegar a la Comisión Provincial de Incautación de Bienes, cuyo presidente consideró excesivo el número de encartados, y así se lo hizo ver al comandante militar de Ronda en un oficio fechado el 29 de junio, en el que disponía que, “por considerar exagerada la lista de supuestos inculpados del pueblo de Cortes, tratándose de un pueblo de relativamente escaso vecindario”, procedía que el instructor hiciera una información previa acerca de “las personas que realmente puedan resultar responsables y que tengan bienes, para dirigir el procedimiento tan solo contra los mismos”.

Firma del teniente juez eventual.
Firma del teniente juez eventual.


Así, para dictaminar quiénes eran de ideas marxistas y por tanto contra quiénes se debía proceder para la incautación de sus bienes, el 26 de julio de 1937 se reunieron en el Ayuntamiento las autoridades franquistas de Cortes, convocadas para este fin por el teniente juez eventual, Julián Merelo Peralta. Asistieron a la sesión el secretario, Alfonso Merelo; el alcalde, Luciano Terón Ramos; el primer gestor, Miguel Mateo Moya; el segundo gestor, Pedro García Rodríguez; el tercer gestor, Alonso García Pérez; y el comandante de puesto de la Guardia Civil, el cabo José Zurita Soriano, así como dos labradores designados, Alonso Gutiérrez García y Cayetano Núñez Gil.

Los reunidos analizaron todos y cada uno de los nombres incluidos en el listado, y acordaron que la relación inicial de encartados se redujera, en principio, a 82 personas. Fueron excluidos del listado 45 vecinos, que “no habían sido nunca marxistas” –según expresaba el acta de la reunión–pero que habían huido de Cortes cuando entraron las tropas sublevadas y que a la hora de confeccionar la lista ya habían regresado al pueblo. Por contra, fueron incluidos otros nueve que no figuraban en la relación inicial, “por constarle a todos que eran de dichos ideales”.

Gráfico sobre los vecinos expedientados.
Gráfico sobre los vecinos expedientados.

 

1 Archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda, Documentación Reprografiada, Leg II-30.